Si has llegado hasta aquí es porque en el fondo sabes que la situación desafiante y frustrante que vive tu empresa no es una cuestión de mala suerte ni de “crisis externa”. El verdadero problema es la indecisión: el miedo a tomar decisiones que transformen de verdad tu negocio.
Vivimos en una época en la que “esperar al momento perfecto” equivale, en realidad, a retroceder. Y déjame ser claro: 2026 será peor para tu empresa si sigues dejando pasar las oportunidades de cambio.

Quizá pienses que lo que te digo es exagerado. Pero grandes expertos en liderazgo y gestión como Nancy Rothbard, Sydney Finkelstein o Rebecca Knight han demostrado que el peor enemigo de cualquier organización es el jefe indeciso.
Como recomienda Knight en Harvard Business Review, hay que mantener una conversación honesta y respetuosa, pero firme, sobre los bloqueos que impiden avanzar.
Finkelstein insiste en la importancia de tomar en serio en la organización cualquier señal de estancamiento, y Rothbard señala que solo enfrentando la raíz del problema y formando una coalición de líderes comprometidos se puede acelerar el proceso de cambio.
¿Cuáles son tus excusas más comunes?
“No hay tiempo”, “no es el momento”, “esto no es para mi sector”…
Lamento decírtelo: ninguna aguanta una revisión honesta.
El tiempo nunca sobra, el momento nunca es perfecto y todos los sectores, sin excepción, están siendo transformados por la digitalización, la automatización y la exigencia de clientes más informados y menos pacientes.

Si determinas que la raíz del problema es el miedo a decidir, da el paso:
Empieza con un pequeño cambio, pero hazlo ya. El movimiento genera confianza, y cada avance, por modesto que parezca, rompe el ciclo de parálisis.
Forma una coalición interna con quienes sí ven la necesidad y pueden ayudarte a mover la organización. Apóyate en ellos para identificar las resistencias, construir soluciones y contagiar el impulso al resto del equipo.
Deja de buscar garantías absolutas: lo que paraliza ahora, hundirá después. La perfección es enemiga del progreso, y el riesgo de no hacer nada siempre será mayor que el de equivocarte actuando.
Recuerda: la relación razonablemente positiva que tengas con el futuro de tu empresa depende de tu coraje hoy, no de esperar a que el entorno mejore solo. El liderazgo real consiste en tomar decisiones incluso en la incertidumbre, comunicarlas con claridad y asumir el cargo de la situación con determinación.
2026 será peor si el problema persiste y el cargo de la situación sigue en manos de la indecisión.
No esperes más. Toma las riendas, conversa con tu equipo y actúa antes de que la oportunidad se desvanezca.
